Retiro de verano en el Templo Luz Serena.

Recuerdo vivamente la primera vez que fui a un retiro de verano en el Templo Luz Serena hace ahora unos quince años. Echando la vista atrás comprendo claramente que este retiro fue crucial en mi vida ya que me marcó de tal manera que sigo en esta práctica de la meditación hasta el día de hoy. Ya llevaba practicando un par de años en el Centro Zen de Alicante y había participado en dos sesshines de pocos días (aunque de gran intensidad) y me animé a dar un pasito más.

Los retiros de verano tienen la particularidad de que son de seis o siete días, esto al principiante le puede parecer mucho pero la verdad es que todo es más suave, están diseñados para ir entrando poco a poco en la meditación. Hay tres zazenes al día, uno por la mañana, otro por la tarde y otro por la noche. Durante el día se realizan estiramientos y samu (trabajo consciente)  y por la tarde sesión de masajes y enseñanza formal (Teishô) del maestro.

Recuerdo que en una de sus enseñanzas el maestro hizo mucho hincapié en la respiración y nos puso como símil al tigre cuando penetra en la selva (inspirar) y al dragón cuando se sumerge en el océano (espiración). Esta imagen me impactó y la tuve en mente durante varios días. La última noche del retiro, cuando las rodillas estaban a punto de estallarme y me dolía hasta la última célula del cuerpo, algo en mi comprendió que la única salida era la respiración, me fundí de tal manera con ella que de repente el dolor desapareció y me sentí completamente liviano, más allá del cuerpo. Tiempo y espacio desaparecieron completamente y una enorme dicha me inundó. La experiencia fue impactante, al principio incomprensible pero luego, con el tiempo, con la práctica y de la mano de mi maestro he ido aprendiendo a cultivar y desenvolverme en estos estados.

Especial mención tengo que hacer al hecho de que la meditación de la noche en ocasiones se realiza al aire libre. Tener el cielo estrellado como cúpula de la “sala de meditación” es una experiencia extraordinaria. Sin olvidarme de la banda sonora, las chicharras, los grillos, el silencio… y tantos otros detalles que hacen de la vida en Luz Serena durante los retiros sea un espacio íntimo de “paz, belleza, armonía y simplicidad”… eso es lo que quiero para mi este verano y para todas las personas a las que estimo, os invito a vivir esta experiencia de primera mano, que no os la cuenten, apunta en tu agenda y reserva con tiempo del 3 al 9 de agosto ;D

 

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