Dar para ser felices

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El primer Paramita es dana (la generosidad). Según el budismo se puede ser generoso en muchas maneras, que van desde las más toscas hasta las más sutiles y refinadas. Lo primero y más obvio que se puede dar son las cosas materiales: comida, cobijo, y otras cosas. En segundo lugar está dar educación y cultura. La tercera forma de generosidad es psicológica: dar la intrepidez. Muchísima gente padece sentimientos profundos de inseguridad y el Bodhisattva tiene que resolver esos sentimientos; es como si él tuviera que ser algo así como el psicoterapeuta en el plano transcendental. En cuarto lugar, el Bodhisattva da también el Dharma, la Verdad. Por esto no se entiende darle a la gente un folleto y decirle “toma para que lo leas”. Dar el Dharma es compartir tu compresión de la verdad en la medida que la conoces y, mostrar, quizás, la mayor compresión de aquellos de más experiencia. Por último se da aquello que incluye a todo lo demás, se da uno a sí mismo en las relaciones con los demás. No simplemente se da una parte de sí reservando el resto. El Bodhisattva puede decir, tomando las palabras de Walt Whitman: Cuando doy, me doy a mí mismo.

Muy probablemente, ésta es la enseñanza en la que los budistas han puesto más empeño; no han aprendido sólo a ser generosos, sino a ser abrumadoramente generosos. Quizá aún tendrá que pasar tiempo para que en occidente pongamos en marcha este espíritu de generosidad. No obstante, la generosidad es una virtud que cualquiera puede practicar, no es necesario ser budista. Un dicho popular budista reza así: no importa si no sabes meditar, no importa si no sabes leer o comprender las escrituras; por lo menos puedes dar. Si no puedes hacer eso, no te encuentras en el camino a la FELICIDAD en sentido alguno.

Este documental de REDES, compartido por +Tomás Hernández en ALunizArte es el que ha motivado esta entrada en el blog. Me quedo en especial con el final de la primera parte,  “los abrazos es una de las cosas más importantes que hemos inventado los humanos, es algo increíble que no hacemos los suficiente”. Me lo apunto como tarea pendiente.

Texto basado en http://budistas.blogspot.com.es/2008/01/las-seis-paramitas.html

photo credit: flequi via photopin cc

4 thoughts on “Dar para ser felices

  1. Gracias por compartir tu reflexión, sobretodo el final 😉

    La cuestión de la generosidad y la solidaridad es algo que tocan todas las religiones. Y es fácil entenderlo. Cuando era adolescente y conocí a una compañera de clase budista entendí porqué había cambiado de religión: la budista habla del cambio, …es más fácil ser feliz con esta religión, pensé. Sin embargo, no me convencía tampoco lo que me contaba a cerca de su religión. Y es que, siempre aparece la misma dicotomía: hay que elegir entre dos opciones. Crees primero y piensas sobre lo que crees, o piensas primero y crees sobre lo que piensas.

    Si conoces una religión y crees en ella (en parte o completamente) es porque te convence por lo que predica. Si es el caso, y luego se demuestra que algo que decía tu religión es cierto, confirmarás tus creencias. Y si no se demuestra o se demuestra que no es verdad, justificarás este resultado en base a lo que crees, por lo que finalmente confirmarás lo que crees. Eso ocurre cuando primero crees y luego piensas sobre lo que crees. No hay salida fácil del dogma, porque primero has elegido creer. Y porque siempre es algo que el creyente integra con la imagen que tiene de si mismo: si traicionas a tu religión es como si te traicionaras a ti mismo, o tuvieras que reinventarte. No es fácil. Esta opción nunca me ha convencido.

    Cuando luego supe que gracias a que hubieron personas que decidieron pensar primero y creer después en lo que pensaban (la evolución de las especies, la tectónica de placas, el ADN como molécula que contiene nuestros genes, la teoría atómico-molecular,…), personas exigentes con lo que creían, escépticas, que necesitaban pruebas, pruebas relevantes e inequívocas para pensar en que sus ideas fueran ciertas, que siempre se hacían preguntas, ¡sólo gracias a esto! existe la medicina moderna que nos ha permitido tener una esperanza de vida ¡del triple! (ahí es ná), sabemos que la Tierra es redonda y que no es el centro del Universo, el hombre ha llegado a la Luna, tenemos tecnología que nos permite explorar dimensiones nanoscópicas… No es trivial que hayamos podido llegar a conocer el motivo de nuestras enfermedades, saber diferenciar un síntoma de una enfermedad, conocer el modo en el que se transmiten nuestros caracteres… Son tantas los avances que hemos conseguido en tan poco tiempo. ¡La tecnología con la que escribimos estas palabras! Y todo porque decidimos pensar primero y creer después en lo que habíamos pensado. Un pequeño cambio que lleva a muchos otros cambios, en la humanidad.

  2. Muchas gracias a ti por comentar la entrada, desde mi punto de vista budismo y ciencia no son visiones contrapuestas del mundo sino enfoques diferentes que apuntan hacia el mismo fin. La esencia de la práctica budista consiste en la investigación de la realidad mientras que la ciencia, por su parte, dispone de sus propios métodos para llevar a cabo esta investigación.

    El Dalai Lama dice por ejemplo “… que el budismo debe adoptar siempre la visión que más se ajuste a los hechos y que, si la investigación científica demuestra razonablemente una determinada hipótesis, no deberíamos perder tiempo tratando de refutarla”.

    Es indudable el avance que ha supuesto la ciencia en nuestros días, pero es cuestionable el uso que muchas veces se hace de esos avances desde los poderes fácticos y para muestra los acontecimientos sociales que se están produciendo ahora mismo en todo el mundo.

    Ante ese impacto de la ciencia en la sociedad, es importante reconocer la importancia de explorar una espiritualidad que nos permita profundizar en nuestra humanidad y en características tan universales como el dar y compartir que propone el artículo y la entrevista de Eduard Punset. También es importante señalar que cada vez es mayor el número científicos que empiezan a comprender que el factor espiritual es importante. Entendiendo el espíritu como dice el Dalai Lama:” y cuando digo “espiritual” no me refiero a ninguna religión o credo particular, sino a la simple compasión afectuosa, al afecto humano y a la bondad” (…) “Yo considero los valores espirituales primarios y la religión secundaria, y la practica de la compasión no requiere devoción religiosa ni fe religiosa; puede ser independiente de la práctica religiosa”.

    Respecto a pensar y creer, mi opinión es que no son excluyentes, si quiero ir a Madrid tengo que creer en el mapa que me indica cómo llegar. Gracias a que soy capaz de pensar e interpretar el mapa consigo llegar a mi destino. Tuve que tener fe en que el mapa marcaba el camino correcto y tuve que utilizar mi capacidad de raciocinio para conseguir llegar a buen puerto. El budismo propone un mapa, cada cual es libre de utilizarlo y seguirlo según sus propias inclinaciones utilizando la capacidad de pensar adecuadamente ;D

    El mismo Buda dijo que sus enseñanzas debían ser tomadas como hipótesis y que no tenían ninguna validez si no eran puesta en práctica y comprobadas por uno mismo. Por tanto en el budismo no se trata tanto de creer en algo sino mas bien de una práctica-estudio que nos ayude a ver y comprender la realidad tal cual es.

  3. Arrea! M´a agradat molt llegir les coses que heu escrit, esteu molt trascendents i pensava que ja quedaven poques persones així.

Moltes gràcies pel teu comentari.